jueves, 1 de febrero de 2018

Momentos

A veces, camino por la calle sin quitar la vista del teléfono, mirando Facebook o Instagram y no me doy cuenta de qué está pasando a mi lado, no veo que está pasando a mi alrededor. Y es que creo que estamos encerrándonos en un mundo donde predomina y nos domina las redes sociales, se nos va la vida y no nos damos cuenta de que estamos mirando solamente a una pantalla.

Subimos un foto a alguna red social para ver cuantos ''Me gusta'' tiene, y nos olvidamos de ese momento, de lo que estábamos viviendo, nos olvidamos realmente de la esencia que tiene la vida, no todos los momentos tienen que estar en fotos, nos acostumbramos a poner, la gran mayoría de nuestra vida colgada en una red social, y no nos damos cuenta que deberíamos de vivir más ese momento en vez de preocuparnos en tomarnos una foto.

Estamos olvidando la esencia de la vida, y  debemos mirarla como si fuese magia, porque toda ella es un truco constante, no valoramos lo que antes era importante, vamos perdiendo los verdaderos valores y le damos importancia a cosas que no son tan importantes. Yo en ocasiones veo esas cosas y me doy cuenta de como el mundo ya no evoluciona...los besos se sustituyen por un emoji, un ''Te quiero'' se cambia por un corazón, un paseo se cambia por una conversación, una quedada con los amigos se deja en un grupo de WhatsApp.

Si te paras a pensar, da un poco de miedo hacia donde vamos encaminados, no se que piensa la humanidad de eso, pero incluso un pez cuando ve el océano, sabe que no es nada, ¿por qué los humanos creemos que somos más que nadie ni nada? Si miramos al mundo, nos damos cuenta que somos solo una gota de agua, si miramos al universo, nos daremos cuenta de que sólo somos una mota de polvo, y aún así nos llenamos de ego y seguimos mirándonos a nosotros pero no nos paramos a ver qué está pasando en nuestro entorno.
Cuando veamos esas cosas que pasan por al lado de nosotros, nos daremos cuenta de que hemos dejado de valorar lo realmente importante...la vida es tan efímera que ni si quiera nos damos cuenta de ello.