domingo, 21 de octubre de 2018

La felicidad

Muchas personas me hablan y preguntan sobre la felicidad, me sueltan el interrogante de "Hey, ¿eres feliz?", en esos casos, miro con una risa un tanto nerviosa, debido a que no se muy bien qué responder, y solamente respondo sin pensar lo más mínimo, tal y como hacemos la mayoría de nosotros, "Yo sí soy feliz, claro". Sin embargo, qué pensáis si os digo que deberíamos de pararnos a pensar y no responder a la ligera, qué pensáis si os digo que lo que deberíamos de responder es con otra pregunta, es decir, preguntar a la persona que nos ha soltado el interrogante ¿a qué llamas tú felicidad?

Creo que la felicidad no es algo que podamos percibir, se que suena un tanto raro, pero creo que la felicidad llega y no nos damos cuenta de ella. La felicidad es algo tan fugaz que no se deja ver, por el contrario, aunque en el momento no la veamos, sí que podemos recordarla, si que podemos pensar en cosas que nos pasó en un momento de nuestra vida y podemos soltar la expresión de "Ojalá volviese a tal sitio"; "Ojalá se repitiese", o ser más sencillos y decir solamente "Que bien me lo pasé".

Pensamos que la felicidad viene para quedarse siempre con nosotros, y no caemos en la cuenta de que la felicidad no va a llegar en un momento determinado, siempre pensamos que seremos felices cuando lleguemos a un punto de nuestra vida, siempre pensamos que tiene que pasar algo para que al fin la felicidad se quede a nuestro lado siempre.

Lo cierto es que la felicidad para mí son momentos, sí, tal cual, momentos que vivimos en los que no nos podemos dar cuenta, pero estamos siendo felices, cuando pensamos en nuestro deseo de querer repetir un momento, es porque en ese momento fuimos feliz. La felicidad no va a venir a nosotros llegado un momento determinado de nuestras vidas, la felicidad no se queda atada a un cuerpo físico como nosotros, la felicidad es un sentimiento libre, que va y viene cuando a ella le place.

La felicidad es saber valorar el momento, es saber lo que tenemos para poder cuidarlo y que no lo perdamos, porque si lo perdemos pensaremos en "ojalá volviese", y ese es el gran error de la humanidad, olvidar que la felicidad está en valorar cada momento, cada persona, cada cosa, cada instante de nuestra vida, porque el hecho de vivir solamente ya nos debe de hacer sentir feliz.

Es obvio que en nuestra vida habrá momentos en los que lo pasemos mal, habrá situaciones que no querremos recordar jamás, habrá rachas malas, pero ¿y qué? Son esas cosas desagradables, para nosotros, las que nos hacen sentir bien en otras, son esas cosas desagradables, las que nos hacen poder valorar lo que vivimos y tenemos.



La felicidad es un sentimiento libre que no se encadena a ningún cuerpo físico.



A quien quiera saber.