jueves, 15 de julio de 2021

Regreso

    Ya hace mucho tiempo que no paso por aquí para dejar una de mis entradas, pero hoy volví, hoy regresé a este rincón que me hace sentir libre, que me sirve como válvula de escape, es por ello por lo que el título de la entrada es "Regreso", porque quiero hablaros de ese verbo, sí del "regresar".

    Hay veces en las que nos distanciamos de algo o de alguien, porque tenemos la idea de que es lo mejor, o tal vez, porque así lo sentimos en ese mismo momento, en ese mismo instante, o puede que incluso tengamos ese sentimiento durante meses. Sin embargo, pasado un tiempo, tenemos la necesidad de volver, sí, necesitamos volver a ese sitio, a ese lugar del que en su día nos alejamos, ¿la razón? es sencilla.

    Cuando tenemos algo nos llegamos a acostumbrar y sabemos que lo tenemos ahí, por eso lo dejamos en un lado y luego volvemos a cogerlo. 

    Cuando tenemos el apoyo incondicional de una persona podemos llegar a acostumbrarnos, lo cual no es nada agradable para la otra persona, porque ahí es cuando empiezan los descuidos, ahí es cuando comenzamos a dejar de tener esos detalles que marcaban la diferencia y nos convertimos en una persona más. Esto es así hasta que un impulso se activa, el impulso del miedo, del miedo a perder a esa persona, del miedo a que se dé cuenta de que no eres nada ni nadie especial.

    Por mucho que lo neguemos, siempre volvemos al lugar donde alguna vez nos hemos sentido cómodo, yo vuelvo aquí porque es mi rincón de libertad, tal y como he dicho al principio. 

    Yo tengo la suerte de poder manifestar abiertamente que, a mi lado, tengo a una persona con la que me siento cómodo, con la que me siento en paz, con la que puedo afirmar que es mi confidente, que puedo decir que hace de mi psicóloga consejera o de amante apasionada. 

    Sí, me refiero a una persona que llegó hace 5 años a mi vida, a una persona que desde que llegó ha roto todos mis esquemas, y que, si me lee, quiero que sepa que es lo mejor que me ha pasado, y que espero y deseo que me conceda el privilegio de caminar a su lado por el resto de los años que nos quedan, porque puedo confirmar que si no quiero regresar a ti es porque no quiero irme jamás de tu lado. 


No quiero volver a tu lado porque no quiero irme jamás de él.

M.