Lamentablemente no todo el mundo logra encontrar a esa alma gemela, a su otra mitad, lo que le hace que no pueda gozar de lo que es la verdadera complicidad ni la verdadera felicidad en pareja, ya que, en muchas ocasiones estamos confundidos y estamos con quien creemos que es nuestra otra mitad, pero en realidad no lo es, sino que nuestra otra mitad sigue vagando por ahí esperando a poder unirse con nosotros.
Aunque claro, es solamente una antigua leyenda griega, así que no podemos interpretarla de forma literal; mi interpretación es que no veníamos unidos a otra persona, pero sí que existe una persona que es nuestra otra mitad, la persona que esta hecha para nosotros, y no hay nadie que encaje mejor, con nosotros, que esa persona.
Es cierto que no todo el mundo logra encontrar a esa persona, pero supongo que será porque todos vamos buscándola; cuando a esa persona no es posible encontrarla, sino que... más bien es ella es quien nos encuentra a nosotros, por ello es por lo que, no sabemos, si es o no es, la persona indicada, lo sentimos, cuando encontramos a esa persona, nos hace sentir totalmente diferentes, el ambiente cambia por completo y es cuando nos damos cuenta de que, hasta ese momento, estuvimos confundidos y totalmente equivocados.
Esa persona llega y se toma la libertad de tomar nuestro corazón y hacerse con él a voluntad, como si no tuviéramos control en nuestros sentimientos porque nos inunda con un sentimiento que incluso nos hace dudar y temblar porque no sabemos identificarlo y lo desconocido asusta, pero aun así, nos dejamos llevar porque sentimos que todo estará bien con esa persona.
¿Que por qué lo sé? La respuesta es porque de una forma u otra, esa persona me encontró cuando menos lo esperaba y cundo menos quería encontrarla y ahora mismo esta a mi lado mientras pienso que ojalá hubiera aparecido antes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario