domingo, 24 de noviembre de 2019

Lo vivido

Queramos o no, el tiempo pasa, las cosas cambian, los momentos de cada persona tiene su periodo, su etapa. Poco a poco sentimos como se acerca ese fin, como se acerca el cierre de la etapa, lamentablemente cuando nos percatamos de ello, está encima ese cambio, y no tenemos tiempo de asimilarlo. Tenemos que tomarlo todo de golpe, y eso sienta como si te bebieses una botella de Whisky sin hielo y tardases sólo 30 minutos.

Es inevitable, esos cambios llegan ¿y entonces qué? Qué hay de ahí en adelante, qué pasará con lo vivido hasta ese instante, miles de interrogantes nos inhundan la mente, y lo único que queremos es retroceder, volver a vivir todos esos momentos porque apenas nos dió tiempo de saborearlos.

Sientes como se humedecen los ojos, notas como se acumulan las lagrimas y no quieres soltarlas, pero finalmente cae una, y detrás de esa una van las demás, te duele que haya acabado tu momento, te duele que tengas que cerrar una etapa la cual no decidiste acabar. Te sientes impotente porque el tiempo te obliga a cambiar, te sientes forzado a pasar página, una que no quieres pasar.

Piensas que tal vez sea lo mejor, pero también piensas, que es algo que te gusta, son momentos de la vida que nos confunden completamente, y es una confusión interna, porque no sabes en qué momento se acercó.

Miras a tu alrededor y todo sigue igual, todo el mundo sigue igual, todo y todos menos...TÚ, te ves confundido, te sientes angustiado, te notas inquieto.

Y es que, todos sabemos que lo bueno no dura eternamente, sabemos que las cosas tienen un curso, y no podemos variarlo. Es entonces cuando te das cuenta, con los ojos mojados, que eso tenía que pasar, es cuando te das cuenta de que ya lo habías intentado asumir, pero no esperabas que fuese tan pronto.

Por eso intentemos vivir cada momento como si fuese el último porque algún día puede acabarse y sólamente tendremos...LO VIVIDO.




  A lo que he vivido.




miércoles, 7 de agosto de 2019

Nosotros mismos

Hay canciones, frases, escenas, pensamientos que hacen que nuestros sentimientos sean los más puros por un momento limitado, hacen que nuestros sentimientos revivan de tal forma que se materializan en nuestro cuerpo, nos hace sentir nuevamente algo que ya habíamos vivido. 

Esos sentimientos surgen porque, lo que quiera que sea que nos haya venido a la mente, nos dejó huella, nos marcó para siempre, y eso es algo que no podemos evitar, ni tan si quiera es algo que podamos olvidar por más que pasen los años, son momentos que pasaron en nuestra vida y no pudimos evitarlo, sucedió tal y como venía.

Hay veces en las que tenemos algo tan arraigado que no sabemos bien qué viene a hacer en nuestra mente después de tanto. Pueden ser nuestras ganas de haber hecho algo que no pudimos o que no hicimos en un momento de nuestra vida, algo que vimos o escuchamos sin querer escuchar, algo que nos hizo daño sin haber tenido nada que ver, puede ser que sea algo por lo que daríamos lo que fuese necesario para poder cambiarlo o deshacerlo.

Esas veces, tan solo una persona puede entendernos, nosotros mismos, sólamente podemos entendernos nosotros porque es algo que tenemos dentro nuestro sin poder sacarlo a la luz, digamos que...es como un secreto, porque todos y cada uno de nosotros tenemos nuestros secretos, que ni tan si quiera nosotros sabemos que están ahí hasta que afloran de nosotros al accionarse una especie de botón.

Es curioso, sabemos que los sentimientos producen emociónes y las emociones producen sentimientos, pero... en estos casos, en estos momentos, qué es lo que produce qué. Son los sentimientos los que producen emociones, o son las emociones las que producen los sentimientos. No podemos mezclarlos pues, los sentimientos provienen de la mente, y las emociones es la materialización que tiene la mente de ese sentimiento, curiosa la cosa...¿El sentimiento produce la emoción o es la emoción la que produce el sentimiento en estos casos?



"Ni tan si quiera nosotros sabemos que están ahí hasta que afloran de nosotros".













miércoles, 3 de julio de 2019

Lo siento

Pido perdón si alguna vez te he fallado o he soltado tu mano.

Pido perdón si alguna vez te he dañado dejándote llorar hasta que no te salían lagrimas.

Pido perdón si alguna vez te he soltado la mano y he prestado atención a otras cosas.

Pido perdón si alguna vez te he hecho sentir "poca cosa" ignorandote.

Pido perdón si alguna vez te descuidé hasta el punto de casi perderte.

Pido perdón por todas esas veces en las que no he tenido en cuenta lo que sentías.

Pido perdón por todas esas veces en las que te he obligado a ir por un camino sin que pensáras igual.

Pido perdón por todas esas veces en las que te he privado de libertad porque no quería escucharte.

Pido perdón por todas esas veces en las que te he dicho "una vez más" sin atender a tus advertencias y consejos.

Pido perdón por todas esas veces en las que te he faltado a mi promesa.

Pido perdón por todas esas veces en las que te he mentido haciendote ver que no era lo que me decias.

Pido perdón por todas esas veces en las que he roto tu ilusión y luego te reparé diciendote que sería la ultima vez.

Pido perdón por todas esas veces en las que me has dado calor y te he rechazado.

Pido perdón por todas esas veces en las que me enfadé contigo cuando sólamente querías ayudarme.

Pido perdón por todas esas veces en las que te negué un "Te quiero", un "No me dejes", un "Te necesito".

Pido perdón por todas esas veces en las que te he mirado y no te reconocí.

Ah...que ¿a quién le pido perdón? A mi "YO".



"Un hombre no puede estar cómodo sin su propia aprobación"





A mi YO.

lunes, 1 de julio de 2019

En una tormenta

En ocasiones una lucha es complicada, y por mucho empeño que pongamos, cuesta conseguir el objetivo fijado, o al menos, no podemos lograrlo en el momento que nos gustaría. Ocaciones donde deseamos enormemente una cosa, pero no es posible de ver su fruto en el momento deseado, esto es porque dicho fruto aparece cuando ya estamos abatidos, sin saber, que hacer, y sin apenas esperanzas.

Esto me pasa hoy, día 2 de julio de 2019 a las 2:00 de la madrugada, completamente desvelado por estar pensando en algo que no puedo hacer yo sólo, sin saber que hacer, me levanto de mi cama y me siento en mi escritorio frente al ordenador de forma desesperada, sin saber muy bien que escribir, tan sólo escribiendo cómo me siento, qué siento o intentando describir una realidad por la que estoy pasando..."confusión".

Confusión por no saber qué hacer, por no saber cómo actuar para que una idea se vea modificada, con impotencia por no poder cambiar algo que te penetra de tal forma que no puedes dejar de pensar en ese "algo", hasta tal punto que a estás horas acabas escribiendo una entrada en un blog, que sabes que no es de las mejores que puedes escribir, pero que necesitas publicar, para que, con suerte, esa persona en la que piensas la lea y se dé cuenta de lo que realmente quieres decirle.

Quien sabe...tal vez entre este desorden de frases y oraciones, esa persona logra entender el mensaje oculto que aquí se haya. Quien sabe....tal vez, y con mucha suerte, la persona a la que va dirigida logra ver la desesperación tan grande que tengo queriendo que esta tormenta por la que estamos pasando se vaya. Se vaya y deje que nuevamente el sol vuelva a salir, deje que el sol vuelva a poner un poco de claridad, calma y serenidad en mi mente, que tan desordenada está en estos momentos.

Puede que está sea la entrada más rara y desordenada que haya escrito hasta ahora, pero como indico en el título, me hallo en una tormenta de la cual no se muy bien cómo salir, no sé donde está ni el norte ni el sur, no sé ordenar mis pensamientos. Ahora bien, todos pasamos por algo así alguna vez ¿no? Quiero pensar que no es algo que me ocurre sólo a mi, quiero pensar que es algo que nos pasa a todos alguna vez en la vida.

Decía Paulo Coelho "El ser humano puede soportad una semana de sed, dos semanas de hambre, muchos años sin techo, pero no puede soportar la soledad" sin embargo, todos pasamos momentos de soledad, todos tenemos nuestras batallas interiores en las que estamos completamente solos, por eso sé que de esta tormenta, saldré, porque en ésta...NO estoy solo.



 

"Me hallo en una tormenta en la que no sé donde está ni el norte ni el sur,
en la que no sé ordenar ni mis pensamientos".



A tí.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Nuestro Destino

Dicen que el destino está escrito y marcado, pero esa afirmación no es cierta. Ningún destino está previamente escrito, sino que cada uno decidimos que camino del destino coger.

Si la vida es un largo viaje, en el cual vamos caminando yo pienso que avanzamos decisión a decisión. Es por lo que mantengo que el destino puede variar dependiendo de como decidamos, dependiendo de cómo actuemos ante una dificultad en ese camino de la vida, y no, no es porque tiene que pasar.

En cualquier caso, no se si puede que una pequeña parte sí esté prescrito, pero de lo que sí estoy seguro es de que la mayor parte de nuestro destino está en blanco, y que nosotros somos los autores de dicho destino, somos autores de nuestra historia, de nuestra vida, al igual que yo soy autor de ésta entrada.

Todo pasa, no por un destino, sino porque deseamos algo realmente, no tenemos un camino, una dirección fija, ni yo, ni nadie. Tenemos varias direcciones y somos nosotros quien las elegimos, todo depende de nuestros deseos, de nuestras pasiones, de nuestras ganas, si queremos algo nos centramos tanto que parece cosa del destino, pero en realidad es la materialización de nuestro deseo.

Puede ser que el tópico más usado en cosas del destino sea en el amor pero, incluso en ese tópico, el autor de lo que vaya a ocurrir, somos cada uno de nosotros, somos quien nos centramos en ese amor y no en otro. Por desgracia no portamos un manual de instrucciones, razón por la cual a veces decidimos bien y otras mal,  y cuando nos ocurre algo decimos que es cosa del destino, sin saber que en realidad son nuestras ganas de que algo pase.

Es por lo que yo, no creo en el destino del todo, creo que cada uno manejamos nuestro timón. Decía el filósofo Ortega y Gasett que "Yo soy yo y mis ciscunstancias" y tenía razón, cada persona somos nosotros, y nuestras circustancias, circunstancias que nosotros mismos elegimos, y que forma nuestro destino.

Y no penseis que jamás se puede cambiar el destino, porque si tenemos unas circunstancias, recordad, con ganas, con deseo, podremos cambiar ese destino, es por lo que es importante decidir muy bien, porque el tiempo corre, y es el tiempo que apremia acortando la posibilidad de decidir NUESTRO DESTINO...



El tiempo apremia acortando la posibilidad de decidir nuestro destino.







viernes, 25 de enero de 2019

Ensombrecidos.

¿Qué está pasando en este mundo? ¿Qué  está ocurriendo en esta sociedad? Estoy desconectado por un tiempo, entro en las redes sociales y veo cosas insólitas. Salgo de los exámenes y es como si abriese los ojos después de un tiempo, es como si viese la realidad después de un largo sueño irreal. A decir verdad no logro entender esta realidad, es más, no me gusta esta realidad que estoy viendo porque creo que es totalmente tóxica.


Veo tanto ODIO, que ya no se ni en quien confiar, de frente te ponen una cara, se ponen una careta que te agrada, te embauca y a las espaldas se quitan la careta mostrando su verdadera forma y te traiciona.

Veo tanto RENCOR, que ya no se a ciencia cierta quien pide perdón o quien siente un verdadero arrepentimiento, porque veo que desean de devolver lo que le hicieron pasar, veo que quieren, a como dé lugar, hacer pasar a otra persona por lo que pasó otra persona.

Veo tanta CRUELDAD, que ya no se quien es más irracional, si los animales o los humanos, porque, puedo asegurar que, VEO HUMANOS, pero NO logro encontrar ni una pizca de HUMANIDAD, intento prestar atención, pero no hay forma en la que pueda ver esa minúscula parte de humanidad.

¿Por qué digo esto? Pues porque veo que se está deseando poder poner en evidencia a una persona, sea como sea, ya sea en público directamente o en las redes sociales, porque estamos deseado que alguien cometa un pequeño fallo, por mínimo que sea, para machacarlo de una forma bestial, porque veo que ya no se respeta, que si alguien nos falta el respeto, creemos que ya estamos legitimados a faltar el respeto también, y no es así. 

Dejadme deciros que, odiar a quien nos odia, tener rencor hacia la persona que nos tiene rencor, ser crueles con quien es cruel, faltar el respeto a quien nos falta el respeto, ES COMO QUERER APAGAR EL FUEGO...CON MÁS FUEGO.





Viviendo en una sombra eterna.



Al Odio, Rencor y Crueldad.