jueves, 23 de agosto de 2018

Realidad Confusa.

Hoy voy a tratar un tema un poco delicado, por varios motivos, entre ellos; porque estamos muy "sensibilizados", no todo el mundo tolera opiniones diferentes, y sobre todo, porque para hablar de este tema, debemos, de forma inevitable, tener la mente abierta por si se da la posibilidad de que lo que pensamos no era del todo correcto.

El tema es de "Hombres" y "Mujeres", me causa mucha sorpresa, no grata precisamente, que este mundo esté super sensibilizado con la igualdad, que si las "Mujeres" tienen que ser igual que los "Hombres", que si son personas igual que nosotros y que, por eso, merecen los mismos derechos. Es cierto, merecen exactamente los mismos derechos que los "Hombres", por el simple hecho de ser personas; no se merecen discriminación, no se merecen comentarios machistas, no se merecen faltas de respeto.

Sin embargo, hay un momento, donde se produce una leve, pero notoria con el paso del tiempo, confusión. Las personas, están muy sensibilizadas con eso de la igualdad, pero luego, realmente, en el día a día no se ve muy claro eso de igualdad. No digo esto por decir, hay muchos "experimentos" sociales en los que se ha grabado cuál es la reacción de las personas ante una agresión verbal, de forma alterada, por parte de un "Hombre" a una "Mujer" y viceversa; en los casos en los que la agresión verbal se propiciaba por parte del "Hombre" hacia la "Mujer"  la reacción de las personas que lo veían era una reacción preocupada, y muchos incluso se atreve a llamarle la atención al "Hombre". En cambio, cuando era la misma situación, pero era  la "Mujer" la que propiciaba exactamente la misma agresión al "Hombre" todo el mundo mostraba una reacción despreocupada, e ignoraba completamente a esa pareja discutiendo. Aclaro que, con "agresión verbal" hago referencia a insultos medianamente pasables,pero dichos en un tono elevado.

Me gustaría aclarar que todo tiene unos pros y unos contras  y no debemos dejarnos confundir jamás, al menos con estas cosas, que vienen a ser algo muy delicado, si una mujer le eleva la voz a un hombre por encima de lo normal y necesario, o viceversa, es el MISMO ACTO, es exactamente la misma falta de respeto. Entonces, tenemos dos opciones, o vemos bien que se griten dos PERSONAS, o lo vemos de forma inadecuada. Lo que no podemos hacer es que porque, un "Hombre" se cabree, por cualquier motivo, y en un momento concreto, eleve la voz, se le denomine de términos como: maltratador, opresor, machista, posesivo; entre otros adjetivos. Pero si una "Mujer" se cabrea, por cualquier motivo, y en un momento concreto, eleva la voz se suele decir expresiones como: tiene que estar aguantando muchísimo con ese hombre; algo habrá hecho él para que ella se ponga así.

Esto son solo algunos ejemplos, de las expresiones que se pueden escuchar, yo las escuche en más de una ocasión. Tengamos claro de que toda persona, puede pasar por un mal momento, una mala racha, una mala hora, y puede estar un poco más alterado de lo normal, puede estar algo más estresado de lo habitual. No seamos injustos y tachemos a un "Hombre" de machista por elevar en un momento dado la voz, porque si hacemos eso, caeremos en una hipocresía grandísima, y salir de ella será muy difícil. De hecho...YA ESTAMOS EN UNA SOCIEDAD HIPÓCRITA, donde se defiende una cosa, y se hace otra...





De esta forma se debería de ver esas situaciones que estoy describiendo: Una figura, con más estrés de lo habitual, ya sea "Hombre" o "Mujer". Y a menos que estemos seguro que es un acto o un trato continuo, tachemos a esa PERSONA / FIGURA de lo que tengamos que tacharla, eso sí, independientemente de si es un "Hombre" o una "Mujer" a la que tenemos que tachar.

1 comentario:

  1. Entiendo muy bien lo que quieres decir Antonio, es más, me parece completamente lógico que no veas bien que una persona le falte el respeto a otra, sea cual sea su género. Presentas tus quejas sobre un tema que sin duda está a la orden del día, hablamos de igualdad, hablas de igualdad, y sabes perfectamente que en estos momentos el hombre y la mujer siguen sin ser tratados (en todos los ámbitos) por igual. Entonces te pongo la siguiente situación, la misma que has puesto tú... por desgracia no, no es lo mismo que una mujer piropee a un hombre (pongamos) en mitad de la calle,sin habérselo pedido y sin existir la confianza necesaria para ello, que que un hombre piropee a una mujer en esta misma situación. Ahora quiero explicarte el por qué no es lo mismo, y en realidad es bastante simple. Desde el principio de los tiempos el hombre ha tenido una serie de privilegios que la mujer jamás ha tenido, la mujer ha soportado durante toda su existencia en la historia estar (en menor o mayor medida) oprimida por el simple hecho de ser mujer,cosa que los hombres jamás han tenido que pasar, pues este siempre ha gozado (de nuevo en mayor o menor medida) el ejercer cualquier tipo de poder sobre el género femenino, solo por ser un hombre . ¿Por qué te cuento todo este rollo del que de alguna forma ya somos conscientes? Es para que lo apliques a la situación que tú y yo te he vuelto a poner, desgraciadamente jamás será lo mismo que un hombre piropee, grite, o pegue a una mujer que una mujer haga esto, simplemente porque el hombre no haría más que permanecer en su nivel de supremacía sobre la mujer, en palabras más simples "Oye, puedo pegarte, gritarte, o simplemente piropearte porque en la historia de la humanidad siempre se ha hecho" en cambio si una mujer piropea a un hombre, jamás lo hará desde ese pedestal,simplemente porque nunca estuvo. No sé si me he explicado bien, espero que te hayan servido mis palabras y pienses sobre ello, ojalá esto no fuera así, ojalá se mirara igual de mal a una mujer cuando piropea a un hombre, pero tristemente esto no es así, porque nunca fuimos iguales, nunca estuvimos en el mismo lugar. Un besazo Antonio y me encanta que subas toda clase de pensamientos por aquí :)

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